
En Proyecto Tití, los bosques están en el corazón de todo lo que hacemos. Proteger a los titíes cabeciblancos significa proteger los bosques que consideran su hogar y garantizar que esos bosques puedan crecer, recuperarse y prosperar durante generaciones.
Por eso, nos complace compartir una excelente noticia: el Proyecto Tití cuenta ahora con un nuevo vivero bioclimático, hecho posible gracias a una alianza entre CARDIQUE, la autoridad ambiental regional, y Afinia. Este vivero fue construido en la Reserva Forestal Los Titíes de San Juan como parte de un acuerdo de compensación ambiental enfocado en la restauración del hábitat.

Ceremonia entrega del nuevo vivero con Afinia y CARDIQUE
Lo que hace especialmente valioso a este vivero es su diseño innovador y sostenible. Clasificado como un vivero bioclimático, funciona completamente con energías renovables. Los paneles solares generan la electricidad necesaria para las operaciones diarias, incluyendo un sistema automatizado de riego alimentado por energía solar que bombea y distribuye el agua de manera eficiente. La iluminación solar integrada permite continuar el trabajo de forma segura y sostenible, incluso en condiciones de baja luminosidad. En conjunto, estas características reducen el impacto ambiental y maximizan la productividad.

Con este nuevo vivero, Proyecto Tití puede producir ahora 25.000 árboles nativos adicionales cada año. Estas plántulas desempeñarán un papel fundamental en nuestro programa de conservación forestal, apoyando directamente nuestros tres pilares principales: proteger los bosques existentes, conectar fragmentos de bosque y restaurar el hábitat para crear más bosques. Cada árbol cultivado ayuda a fortalecer los corredores de vida silvestre, recuperar tierras degradadas y ampliar el hábitat vital para los titíes cabeciblancos y muchas otras especies que dependen del bosque seco tropical de Colombia.

Más allá de su impacto ambiental, el vivero representa una oportunidad. Fortalece nuestra capacidad de colaboración con las comunidades locales, brinda experiencias prácticas de conservación y aprendizaje, y garantiza un suministro confiable de especies arbóreas nativas adaptadas a las condiciones locales. Muchos de estos árboles también beneficiarán a las comunidades cercanas al ofrecer sombra, recursos alimenticios y resiliencia ambiental a largo plazo.
Agradecemos profundamente a CARDIQUE y a Afinia por su apoyo y compromiso con la conservación. Inversiones como esta hacen más que construir infraestructura: construyen resiliencia, colaboración y esperanza.
A medida que estos jóvenes árboles echan raíces y crecen, también crece nuestro impacto. Juntos, estamos sembrando más que árboles: estamos sembrando un futuro donde los bosques florezcan y los titíes cabeciblancos continúen viviendo en libertad, donde realmente pertenecen.