A medida que el Proyecto Tití restaura el bosque seco tropical, el paisaje comienza a transformarse de manera emocionante. Crecen los árboles nativos, el hábitat se expande y regresa más vida silvestre, incluidos grandes depredadores como el puma. Con creatividad, tecnología y sólidas alianzas comunitarias, estamos demostrando que la coexistencia no solo es posible, sino que ya está ocurriendo.