En Proyecto Tití, restaurar bosques significa mucho más que sembrar árboles. Significa trabajar junto a familias y comunidades para construir un mejor futuro para el críticamente amenazado tití cabeciblanco y para los bosques que son su hogar.
La primera fase del programa Gran Corredor está reuniendo a comunidades locales para ayudar a recuperar el hábitat del tití cabeciblanco. En Colosó, gracias al trabajo de 12 mujeres que lideran viveros comunitarios de árboles nativos, miles de plántulas ya están listas para ser sembradas. Al mismo tiempo, 31 agricultores locales, capacitados por el equipo de restauración de Proyecto Tití, participan activamente en la siembra de estos árboles en la zona de amortiguación de la Reserva Forestal Coraza. Entre todas estas historias, hay una que nos ha conmovido especialmente: la de José Vázquez y su hija Claribel. José está restaurando cerca de cinco hectáreas de su finca mediante la siembra de 420 árboles nativos de 12 especies diferentes. Estos árboles ayudarán a recuperar la estructura y diversidad del bosque seco tropical, creando refugios y corredores naturales para los titíes cabeciblancos y otras especies silvestres. Pero lo más especial de este proceso es que muchos de los árboles sembrados en la finca de José fueron propagados por su propia hija.
Months ago, José began sharing his knowledge with Claribel, teaching her how to care for young trees and helping her understand the importance of patience and attention in the tree nursery. Claribel listened carefully to every recommendation. With dedication and pride, she nurtured healthy saplings that are now being planted not only on her father’s land, but also across the properties of more than 30 farming families participating in the Mega Corridor program. Today, father and daughter are working together in two very different but deeply connected ways. Claribel grows the trees in the nursery, and José plants and protects them in the forest. Together, they are helping reconnect fragmented habitat for cotton-top tamarins. The restoration of 12 acres will provide important benefits far beyond wildlife conservation. As the forest grows, the land will retain more water, drainage will improve, and increased vegetation cover will help protect the land from extreme heat and erosion.
Además, los polinizadores que regresan con el bosque también apoyarán la agricultura local y contribuirán a mejorar la producción de cultivos para muchas familias campesinas. Ese es uno de los aspectos más poderosos de la restauración: cuando los bosques se recuperan, las comunidades también se benefician. Ahora, José cuida cada árbol hasta que crezca lo suficiente para ofrecer sombra, refugio y rutas naturales para los titíes cabeciblancos que se desplazan por el paisaje. Algún día, estos árboles se convertirán en puentes vivos que volverán a conectar fragmentos de bosque y permitirán que la fauna silvestre se mueva de forma más segura. Historias como la de José y Claribel nos recuerdan que la conservación es más fuerte cuando se convierte en parte de las tradiciones familiares que pasan de una generación a otra. Padres que enseñan a sus hijas, hijas que ayudan a restaurar bosques y familias unidas que cultivan esperanza. Hoy, más de 12.000 árboles nativos están siendo sembrados en todo Colosó como parte de esta primera fase del programa Mega Corredor. Y con cada árbol plantado, las comunidades ayudan a construir un futuro en el que los bosques, la fauna silvestre y las familias puedan prosperar juntas. En Proyecto Tití solemos decir que la conservación se construye entre todos. Por eso, José y Claribel nos recuerdan que los lazos más valiosos no solo unen a las familias entre sí, sino también conectan las familias con los bosques que ayudan a proteger.