¿Qué sucede cuando miles de niños, familias y docentes ponen su creatividad al servicio de la conservación? Las calles se llenan de música, cometas inspiradas en el tití cabeciblanco vuelan por el cielo y jóvenes reporteros se convierten en protagonistas de las noticias, todo para compartir un mensaje importante: los titíes cabeciblancos no son mascotas y su hogar es el bosque